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Una empresa de ingeniería con plataforma propia

CodeHero reescribe sistemas que han sobrevivido a sus autores. Decenas de migraciones detrás, más de diez años metidos en código ajeno y una plataforma que lee un millón de líneas antes de que un ingeniero escriba la primera.

Qué hacemos

Cogemos código en COBOL, RPG, VB6, Delphi, ColdFusion o PHP y devolvemos el mismo comportamiento en Go, Rust o TypeScript, módulo a módulo, con pruebas escritas contra cómo se comporta el original de verdad. El mapa del sistema sale de ese trabajo, y para código de esta edad suele ser el único exacto que tiene nadie.

De dónde salió la plataforma

La plataforma es nuestra y existe porque la alternativa era leer un millón de líneas a mano. No es una ventana de chat con un prompt de sistema delante. Los modelos van dentro de un arnés que primero analiza el código fuente en un grafo de dependencias y planifica el orden del trabajo a partir de ese grafo. Escribe las pruebas antes que el código, y no entrega un módulo mientras sus salidas sigan separándose del original con las mismas entradas.

Por qué una empresa de ingeniería y no una agencia

Una agencia vende horas y las coloca contra su backlog, así que una reescritura que dura dieciocho meses es un buen año para ella. Nosotros vendemos el sistema terminado, y terminamos en menos de treinta días: la plataforma es la razón de que esa cuenta salga. También cambia a qué decimos que sí. Si un trabajo solo se cierra con doce personas durante un año, alguien lo ha dimensionado mal, y normalmente no es el cliente.

Cómo podemos ir tan rápido

La plataforma se encarga de leer. Analiza el árbol entero, con todos sus lenguajes a la vez, y les pone delante a nuestros ingenieros un grafo de dependencias, una lista de código muerto y los sitios donde viven de verdad las reglas de negocio. Esa es la parte que antes se llevaba un trimestre de un equipo, y por eso treinta días es un compromiso y no una ambición. Donde el trabajo está regulado, los modelos corren en air gap dentro de su perímetro, sobre su hardware o sobre el nuestro.

Con quién habla

La persona que responde a sus preguntas es la que va a leer su código. No hay un gestor de cuenta en medio, ni una llamada de descubrimiento cuyo objetivo sea concertar una segunda llamada.